Tierras de cultivo bajo la arena, en «El Chavarín», Manzanillo.

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Los daños causados a la zona agrícola de El Chavarín, por el desbordamiento del río marabasco, la temporada de lluvias que recién terminó, siguen vigentes y han imposibilitado a docenas de ejidatarios el continuar con sus actividades.

El ejidatario y productor, Miguel Salvatierra, tiene más de ochenta años de edad y la mayor parte de su vida ha trabajado en estas tierras de cultivo, aseguró que están viviendo de las peores épocas porque además del daño que causa el desbordamiento del “marabasco” se carece de apoyos.

Explicó que tras dañarse de nuevo el “bordo” que la Conagua colocó para tratar de contener el río marabasco, las aguas arrastraron cientos de toneladas que fueron depositadas en las tierras de cultivo.

“Hay parcelas donde tiene hasta dos metros de profunidad la arena, se necesita mucha maquinaria, mucho trabajo para limpiar las terras y los ejidatarios, los hombres del campo no tenemos el dinero, además, cada año el río podría desbordarse de nuevo causando los mismos daños”, señaló.

Miguel Salvatierra, aseguró que el problema no se va a terninar hasta que las autoridades federales hagan una buena obra, ya sea una presa, represeas o construyan muro con roca a lo largo del cauce de este río para proteger las tierras de cultivo.

Aseguró que son cientos de hectáreas dañadas. “todas las tierras de cultivo de este ejido han sido afectadas”.