Un hombre que fue detenido por la policía y retenido por 72 horas en los separos de la carcel municipal, pasó las peores horas de su vida, un verdadero infierno le hizo vivir uno de los celadores del ayuntamiento de Manzanillo a quien señala de haberle violado los derechos humanos, de actos de corrupción, robo y amenzas.
Todo comenzó el pasado lunes 9 de Noviembre, cuando se dirigía a una cita de trabajo y en la calle lo detuvo la policía municipal, no era la primera vez, pues en tres ocasiones anteriores ya lo habían detenido y luego disculpado porque tiene un “homónimo” en otro estado del país con orden de aprehensión, cuando se aclara lo dejan libre con el “disculpe usted, pero se llaman igual”.
Esta vez, la policía lo detuvo, lo llevó ante el juez calificador y lo trasladan a los separos de la carcel municipal, cuando pide le permitan hacer una llamada a sus familiares, se la niegan y no solo eso, también lo golpean.
“El celeador me rompió la boca a golpes, me traía como muñeco de trapo y me metió a la celda, burlandose de mi”, dijo.
Daniel agregó que cuando estaba dentro de la celda, seguía pidiendo que lo dejaran llamar a su s familiares y entonces el “celador” llevó un par de perros –“no se donde los sacó”- que parecían de la calle y los metió con él, nunca lo dejó hablarle a sus familiares.
“También vi a una chava, creo es menor de edad, la conozcó, pero ella no traía blusa ni sosten, la tenían detenida semi-desnunda y a los dos nos obligaron a limpiar las tazas de los baños, mismos que estaban sucios de caca”, abundó.
Reveló que cuando uno de los que estaban presos salió, pudo enviar un mensaje a su familia y entonces vino su hermana y le trajo de comer, comida que tampoco pudo ingerir.
“El celador se puso frente a mi comiendo el pollo que me había llevado mi hermana y me decía: que buena está tu hermana, consigume su número de teléfono”, denunció.
Aclaró que cuando estuvo detenido, había tres mujeres y, a una de ellas la sacaron sumamente golpeada.
“El celador de complexión robusta, alto y moreno, sacó de una celda a otros presos para que ellos se encargaran de sacar a la mujer y se la llevaron en una patrulla, en lugar de llevar a un doctor”, dijo.
Dejó en claro que tiene 20 años sin consumir alcohol ni sustancias, que fue detenido porque alguien en el estado de México se llama como él y tiene orden de aprehensión, que ya otras tres veces le ha sucedido y esta vez, para justificar su detención, en el libro de registro, donde firma la salida, pudo ver que le pusieron que traía sustancias, lo que resulta también falso.