La senadora por Colima y presidenta de la Comisión del Deporte del Senado, Ana Karen Hernández Aceves, afirmó que avanzar hacia una verdadera igualdad en el deporte femenil no sólo representa una causa de justicia social y dignidad humana, sino también una gran oportunidad de crecimiento económico, generación de empleos y desarrollo para México.
Lo anterior fue planteado en la ponencia que la legisladora envió al encuentro “Cancha Pareja: El legado de 1971”, organizado en el Senado de la República para reflexionar sobre la participación de las mujeres en el deporte y el impacto económico de la igualdad sustantiva en este ámbito.
En su mensaje, Ana Karen Hernández recordó que el Mundial de Futbol Femenil de 1971 realizado en México representó un momento histórico, pues miles de personasllenaron estadios para ver una competencia femenil y así se demostró, no sólo el talento deportivo de las mujeres cuando el sistema deportivo todavía no estaba dispuesto a reconocerlas plenamente, sino también el potencial económico del deporte femenil.
“Estamos hablando de igualdad sustantiva, pero también de desarrollo económico. Hoy el deporte es industria, turismo, medios de comunicación, publicidad, generación de empleos, salud pública y cohesión social. Cuando se excluye o se limita a las mujeres en este ecosistema, el país entero pierde talento, productividad y posibilidades de crecimiento y desarrollo”, expresó.
La legisladora señaló que muchas de las diferencias económicas entre el deporte varonil y femenil son resultado de décadas de desigualdad estructural, debido a que históricamente las mujeres tuvieron menor acceso a infraestructura, difusión, inversión y patrocinadores.
Por ello, sostuvo que avanzar hacia una “cancha pareja” implica entender que durante un tiempo podrían requerirse mecanismos de inversión estratégica o compensación para fortalecer al deporte practicado por mujeres.
“Eso no debe verse como una pérdida. Debe verse como una inversión inteligente y, sobre todo, justa”, afirmó.
Ana Karen Hernández destacó ejemplos internacionales como el caso de Megan Rapinoe y la selección femenil de Estados Unidos, cuya lucha por igualdad salarial terminó fortaleciendo el interés comercial y el posicionamiento global del futbol femenil en ese país.
Asimismo, reconoció avances importantes en México, particularmente con la consolidación de la Liga MX Femenil, pero también habló del potencial de crecimiento que hay para el deporte femenil en disciplinas como el boxeo, el softbol, el atletismo, el béisbol, el automovilismo, el ciclismo y el Tae Kwon Do, por mencionar algunos.
La senadora subrayó que el deporte tiene un enorme poder transformador porque fortalece la autoestima, genera disciplina, cambia hábitos y contribuye a alejar a las juventudes de la violencia y las adicciones.
Finalmente, señaló que el Mundial de Futbol de 2026 (varonil) representa una oportunidad histórica no sólo para impulsar el turismo y la economía, sino también para fomentar el deporte entre niñas y jóvenes e impulsar una visión más incluyente del país.
“El legado de 1971 no puede quedarse solamente en la nostalgia. Tiene que convertirse en acción”, concluyó la senadora Ana Karen Hernández.





