Peritos especializados terminaron el análisis de las condiciones de la presidencia municipal y determinaron que es un edificio que ni debe de habitarse en las condiciones en que se encuentra porque ante un fuerte sismo hay posibilidades de que se venga abajo con el riesgo de causar muertes si hay personas dentro de el.
El estudio fue más a fondo del que hace unos años se llevó a cabo y que determinó su inhabilitalidad, razón por la que todos los empleados y oficinas fueron desalojados de ahí hace poco más de tres años.
Estos estudios señalan que toda el acero del edificio se encuentra oxidado, pudriendose; que el acero de las columnas también fue colocado de manera inadecuada desde su origen y ante más de 70 años, el riesgo de que el edificio se caiga durante un sismo, es muy alto.
Los calculos que se han hecho para su rehabilitación señalan que se requiere de una inversión de al menos 230 millones de pesos, mientras que demolerla y construir un nuevo edificio el costo alcanza los 300 millones de pesos, explicó el secretario técnico del ayuntamiento, Juan Carlos Cordoba
Luego de dos peritajes y un edificio semidestruído que dejó la pasada administración, ningún trabajador, menos los sindicalizados, quieren regresar al edificio en las condiciones en que se ha dicho por parte de profesionales, en que se encuentra por el alto riesgo de caerse durante un sismo.
Esos peritajes señalan que un terremoto de más de 7 grados, como los que ya han ocurrido en Manzanillo, podría desplomar el edificio de la presidencia municipal de Manzanillo.
La alcaldesa, Rosi Bayardo, declaró que están buscando el apoyo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que se pueda reparar o construir este edificio tan importante para la sociedad porteña.
Aclaró que el ayuntamiento de Manzanillo no cuenta con los recuesos para hacerlo, que anualmente destina 200 millones para obra, de tal forma que tendrían que dejar de invertir en calles, banquetas, iluminación, etc.
Recordó, que mientras eso no suceda, no puede ser habitable el edificio, por las consecuencias de riesgo y legales que conlleva.






