Los regidores del Partido Verde Ecologista, en el ayuntamiento de Manzanillo, decidieron ausentarse de la sesión de cabildos celebrada este lunes, en la que la presidenta municipal de Manzanillo, Rosi Bayardo, pidió licencia para separarse del cargo.
Los regidores, Luisa Urzua García e Itzel Encarnación Nieves, por decisión propia o por instrucciones giradas por su dirigente estatal, el senador Virgilio Mendoza, no participaron en la sesión de cabildos al estar ausentes, lo que se consideró una falta, pero de todas formas cobrarán lo más de ochenta mil mensuales que les pagan.
En la sesión de cabildos, en parte de “asuntos generales” se abordó el tema de la licencia temporal que solicitó la alcaldesa, lo mismo que turnar a comisiones el tema de cobro de predial de parcelas ejidales, además del caso de la donación del terreno al Infonavit para viviendas del bienestar, pero eso tampoco les importó, al igual que el resto de los puntos señalados en la orden del día, de interés para los ciudadanos.
Aquí, es donde se pone por delante el interés de un partido o de un aspirante a la gubernatura, en lugar de atender todos los temas señalados en la sesión a la que sí asistieron el resto de los regidores, incluyendo las regidores de Movimiento Ciudadano que aprovecharon para fijar sus posturas.
Este es un claro mensaje no solo de los regidores ausentes, sino de quien los manda, su dirigente estatal del PVEM, Virgilio Mendoza, que abiertamente ha señalado que quiere ser candidato a gobernador, que no van con Morena y desde que la dirigente nacional le levantó la mano, intensificó sus actividades proselitistas.
En el pasado, Virgilio Mendoza pidió licencia para separase del cargo y participar en campañas electorales, como la que perdió la candidatura a diputado federal en 2009.
Griselda Martínez, también pidió licencia para separarse del cargo y hacer campaña para reelegirse en el 2021 y luego para buscar ser senadora en 2024, cundo perdió.



